La falta de vivienda: la forma en que hablamos de ella es importante
Cuando empezamos a organizarnos como vecindario y a hablar de temas delicados como la falta de hogar, es fácil deshumanizar a las personas sin hogar al utilizar términos genéricos como «los sin techo» para referirnos a ellas, sin siquiera darnos cuenta.
A efectos del argumento de esta entrada del blog, distinguimos entre varios grupos diferentes: las personas sin hogar, las personas que consumen sustancias, las personas que necesitan atención por una enfermedad mental y los delincuentes.
Fíjate en estos ejemplos:
Ejemplo A
“Personas sin hogar están están acampando en el parque».
«Las personas» es el sujeto de la frase, y la palabra «sin hogar» se utiliza para describirlas.
Ejemplo B
«Los sintecho están acampando en el parque».
«Las personas sin hogar» es tanto el sujeto como el complemento de la frase.
Se ha reducido a estas personas a un único aspecto de su experiencia vital.
La idea es destacar la persona a quien estás describiendo, en lugar de un único aspecto de su identidad.
Otras opciones son: personas sin vivienda, personas sin hogar o personas en situación de calle.
Por qué es importante
«Sin hogar» es una situación vital, no una identidad. Tratar a las personas con dignidad, amabilidad y respeto básico es lo que significa ser un buen ciudadano y vecino. No nos cuesta nada elegir un lenguaje acorde con esos valores cuando hablamos de personas que atraviesan situaciones difíciles.
Son personas como nosotros, con esperanzas y sueños sobre lo que les deparará el destino o adónde les llevará la vida. Tienen madres y padres que los quieren; hermanos, hermanas y otros familiares que se preocupan por ellos; y amigos que rezan por su seguridad.
Además de dar ejemplo de buena ciudadanía, el objetivo fundamental de abordar estos temas es que se trata de problemas de nuestra comunidad que queremos resolver. No podemos resolver la falta de vivienda con tratamientos contra la drogadicción, y la vivienda no puede tratar la adicción a las drogas ni los trastornos por consumo de sustancias.
Cuando hablamos de personas que muestran un comportamiento antisocial en los parques y en la calle —consumo de sustancias en público, enfermedades mentales no tratadas, vagabundeo o acampada, intrusión en propiedades privadas, tirar basura, vandalismo, etc.—, debemos ser precisos a la hora de identificar cuáles son los problemas, con el fin de obtener los recursos y el apoyo adecuados por parte del ayuntamiento y de los distintos proveedores de servicios.
